Porque hay a quien le gusta el olor reciente de un café cortado. Porque hay quien grita "touché!" cuando se encuentra una mirada diferente. Porque cruzar en rojo da la vida y con los ojos cerrados se llega antes a ese otro lado adictivo, furtivo y agridulce. Porque las entrelineas guardan los secretos y ayudan a imaginar. Bienvenidos, pasen y lean...

26 abril 2011

El amor en tiempos tse-tse

El amor era como una luciérnaga apagada de alto consumo,
con su filamento fosfórico apuntando, íntegro y caliente,
hacia el más profundo de tus trozos de carne,
allí donde convergen tu sexual arquitectura
y la circunvolución de la belleza.

El amor no era más que tu cuerpo
flotando mar adentro, mecido
por olas que huelen a cabello de bebé
y dorado al sol como pan crujiente.

El amor en tiempos tse-tse, me susurraba
una centenaria en el último puesto del mercado,
removiendo sus nudosos y largos dedos
que olían a azafrán y pimientos verdes,
el amor en tiempos tse-tse, te hará soñar toda una vida
y abrir los ojos cuando se apague
la última luciérnaga de la camada.


2 comentarios:

Beauséant dijo...

el amor, de nuevo esa palabra..

parecía que estaba todo dicho, y has logrado verlo con otros ojos. Enhorabuena.

Borja F. Caamaño dijo...

Olor a cabello de bebé...

... me ha dado en qué pensar.

Un saludo.